Al final de un encuentro que cumplió todas sus promesas, Mulhouse tuvo la última palabra ante un rival directo por el podio.

Tras la derrota ante el líder del Niza, el club alsaciano, que encadenó su segundo viaje consecutivo, realizó una rentable operación al escalar hasta el cuarto puesto de la clasificación, logrando de paso un encuentro de referencia fuera de sus bases.

Desde el principio, los alsacianos pusieron a prueba la defensa de Ile-de-France, tanto que sobre el caviar de César Joffre, Bryan Ten Braak falló a Sopko para abrir el marcador en el minuto 2 0-1, 2’14.

Recogidos en frío, los Sequano-Dionisiacos lucharon por resistir la comparación con los Escorpiones, que seguían encadenando las oportunidades. A fuerza de acampar en el campo contrario, Mulhouse encontró la recompensa por sus esfuerzos duplicando la ventaja de Raphaël Papa, servido por Plaire y Vigners 0-2, 12’10.

Fue el momento elegido por los parisinos para rebelarse. Si el portero alsaciano retrasó el plazo, se rompió dos veces en 23 segundos.

Aprovechando la doble penalización infligida a Michal Klejna, Neuilly-sur-Marne cargó por primera vez el golpe de Matthieu Roy 1-2, 18’12 antes de aprovechar una defensa pasiva para poner a cero los contadores de Guillaume Pelletier 2 -2, 18’35.

Una merecida victoria

Pagando por su indisciplina, los Escorpiones habían perdido en menos de dos sus emocionantes ahorros.

Como en el primer período, Mulhouse atacó enérgicamente al comienzo del segundo. Aprovechando la ventaja numérica, Ondrej Martinka le dio a su equipo el 2-3, 21’11. En un encuentro cerrado donde siguieron los penaltis, Mulhouse estaba en el camino correcto a pesar de los implacables asaltos de los Sequano-Dionysians.

Este último, al no encontrar la falta, se lanzó de cabeza a los minutos finales. Con una defensa heroica y algunas paradas de Richard, los Haut-Rhinos resistieron a pesar del control total de los locales. Dos penales infligidos a Richard y Bini pusieron en tensión la defensa de Mulhouse. A pesar de las olas contrarias, los Scorpions sorprendieron a los locales con un bloqueo de Jurik 2-4, 53’45, luego una hazaña personal del 2-6, 58’45 de Galkin, asegurando su séptimo éxito esta temporada.